Cometí muchos errores este 2012. Lloré por quien no debía y reí con falsas amistades. Cuando decía nuca más, volvía a hacerlo. Perdoné demasiado, callé muchos "te quiero" que por miedo se quedaron en el aire. Callé verdades por no hacer daño, abracé a personas que no se merecen ni el roce de mi piel, pero lo más importante, no me arrepiento de nada, después de lo bueno, siempre viene lo mejor (*)
No hay comentarios:
Publicar un comentario